miércoles, 24 de septiembre de 2014

IX



IX
En mis ojos se refleja la sequía,
Cuando miro fijamente.
La putrefacta cárcel de carne y huesos
donde residía mi condenada alma.

Quiero llorar como hacen los demás.
Quiero gritar y decir que estoy acá.
Pero de mi boca solo sale el silencio.

Giro la mirada y en una habitación
Casi deshabitada,
Miro los pocos rostros que conocí.

Paso el portal de luz tenue
y me adentro en lo desconocido.
Dejando atrás la cárcel que reposa
dentro del ataúd.

Autor: Ramón Marcano

Rosa envenenada.



Rosa envenenada.
Saltas al vacío del mundo estéril, ajeno del terror que yace detrás del espejo, hechizado por el dulce néctar de la rosa blanca, que tiene como propósito herir tus manos. Enajenado miras las espigas que con una hermosa sonrisa, hacen brotar la sangre; cuando la rosa con carcajada infame ¡Mira tus ojos! desde el suelo y salpicado su atuendo con ese fluido rojo vocifera maldiciones en tu contra. ¡las leves gotas de sangre! con hermosa gracia, se impactan contra el suelo, cuando la vista se pone nublada, el pánico abunda en tu cerebro, la respiración se vuelve acelerada y los latidos del imbécil que yace en tu pecho, se detienen de un manera brutal e inesperada.

Autor: Ramón Marcano

Mi ciudad

Mi ciudad
 
 
Un clima lluvioso, un cadáver en la acera.
Una flor que se marchita
Y en algún hogar, una madre cabizbaja llorara
Luego, de una larga espera…
Un hermoso infierno,
O un oscuro rincón del cielo,
Así es mi hermosa ciudad
Esa ramera que me atrapa,
Que me endulza, con sus vicios,
Su pecado, sus heladas noches lujuriosas,
Musa promiscua y deteriorada,
Diosa pecaminosa y descuidada,
Sedienta de sangre, de placer, de alegrías, de amor.
Esa es mi ciudad,  lugar
En el cual solo sumergido en mi incuestionable insania
Suelo llamar  dulce hogar.    
Ya seas la Sodoma o la Gomorra del mundo actual.
Eres esa doncella, a la que suelo amar.
                      
Autor: Ramón Marcano

Colchón

Colchón

Tú, colchón
Si pudieses hablar,      
Si te pudieses revelar,
Si pudieras abrazar, besar, tocar, hablar, amar.
Seria definitivamente una orgia
Hacer sobre ti, el acto sexual.
   
Autor Ramón Marcano

Posada

Posada
Silenciosa amiga
Tu posada bendita,
Cuantos secretos esconden tus paredes,
Tus cuartos, tus baños, tus puertas rechinantes.
Tus camas, esas que tienen colchones
Bañados de flujos y semen,
De amantes fieles e infieles.
            
Autor: Ramón Marcano

A su imagen y semejanza

A su imagen y semejanza

Acto N°1
El mantenía firme su mirada, su objetivo… Implacable, inhumano.
Con la lengua lame suavemente la sangre que recorre el cuerpo de ella, con una mano la toca,  con la otra se masturba.
Mientras ella, pues; es simple; solo guardaba silencio, sus gritos no fueron escuchados, sus esperanzas de ser rescatada se habían espumado, su Dios, la había abandonado…
¿Por qué a ella?, ¿Por qué de tantas mujeres, ese ser despreciable justamente la escogió a ella?, No lo comprende, como un Dios, la había escogido para ser la protagonista, la actriz en esta obra sangrienta, donde no había pedido participar y donde solamente saldría muerta…
Qué clase de Dios morboso, escribió este guion, que clase de ente bondadoso creo a este señor, ¡a su pura imagen y semejanza!

Autor: Ramón Marcano

Seres imaginarios

Seres imaginarios


Seres imaginarios empañan y embellecen mis versos
Atormentan mis sueños.
Y me exigen que hable de ellos.
Que los exalte, que los venere
Me piden desesperadamente,
Que los cree.
Quieren pasear libremente
Por hermosos paisajes, por senderos obscuros
Plagados entre la miseria, felicidad y muerte.
Quieren desesperadamente salir de mi mente,
Cabalgar arropados por el rocío nocturno
Ver alegremente,
La hermosa luna roja brillar
Sumergida en el cielo escarlata
Bondadosos y maquiavélicos seres imaginarios
Me atosigan,
Cada vez que las tinieblas alcanza su clímax.
Pidiendo libertad.

Autor:Ramón Marcano

I

I

Me desconecto de tu mundo,
Y me conecto en el mío,
Sigiloso, desnudo,
Camino a la entrada del laberinto…

Autor: Ramón Marcano

II

II

Recuesta en el suave pasto tu sombra,
Para que esta pueda descansar.
Acuéstate junto a ella,
Y mirando al cielo,
Déjale el libre fluir a las ideas.
Que respiren, hablen, sientan.
Que salgan de una vez de tu celda.
Relaja todo tu interior, todo tu exterior,
¡Calla mente ingrata!
Ramón Marcano

Página de sucesos (VI Página de sucesos)

VI Página de sucesos

Paso el portal
Y allí me encuentro con seres grotescos
Carnavalescos,
Que se engullen,
Seres realmente siniestros…
De los cuales a veces
Temo escribir. 
Ramón Marcano

VI

VI

Se funden,
Entre las delgadas sabanas de un hotel
De esos de mala muerte.
Con esos aromas de perfumes baratos
Y besos tan simples como besos pagados.
Aun conociendo lo obsceno del acto
Lo simple,
Continúan,
Para no defraudar al otro.
Inconscientes,
No se comunican, no se sinceran.
Todo porque tiempo atrás, se amaron…
Ramón Marcano

SIN TI

SIN TI

Aún no he muerto,
Como creí que sucedería,
Y de versos obscuros y sangrientos,
Transmute en  melancolía.
                      
Mi alma pide a gritos,
Que le quiten la corona de espigas.
Que bajen de la cruz,
El musculo que muere desangrado.
                
¡Aún vivo!
Maldita sea,
¿Porque aún sigo vivo?
Cuando creí que moriría.
 Autor: Ramón Marcano

Obra perfecta

Obra perfecta

Quiero ser el único que te amé,
Te admire, te tenga…
El único con el derecho de mirar y admirar tu sonrisa.
De sentir tú último respiro, de recordarlo,                         
Que te atosigue, que te hiera,
El primero, el mejor, el peor.
Ese infeliz que te coloque la corona de espigas,
Y se lamente al pie de tu cruz,                             
El único que tenga el placer de ver
Como el  fluido recorre lentamente el suelo.
Tiñéndolo con ese precioso rojo escarlata.
Quiero plasmar tu imagen, ¡viva!,
¡Muerta!, agonizante…
                                                                                   
En un fino lienzo,  y
Aromatizarlo con esa  fragancia que desprende de tu ropa,
Con ese olor putrefacto, de órganos descompuestos.
Y así darle más vida, a la obra…                   
Sabes, ya la miro… La diviso…
No será jamás exhibida en galerías…
Junto a alguna de Cristóbal Rojas o Arturo Michelena
Posiblemente al ser descubierta,
Al fuego sea arrojada, ya que no creo que exista.
En esta sociedad ingrata, un humano capaz de entender.
Esta obra bizarra… Esta obra perfecta.
 Autor: Ramón Marcano

Huella indeleble

Huella indeleble


Las palabras fueron torturadas
Hasta que perdieron su esencia
El verso entero eliminado
Pero en una hoja
Blanca un poco rota y sucia.
Aun entre borrones
Quedaron las marcas de los trazos
De la pluma, que ella utilizo
Autor: Ramón Marcano

ESPANTAPÁJAROS

ESPANTAPÁJAROS

Ecos que en un paisaje  vacío
Desolado, posiblemente olvidado
Te hacen sentir mediante un sublime engaño.
Que no estás solo, que no te han abandonado.
                                           
Cuanto daría por que el sonido
Tormentoso y desesperanzador
Del eco, me acompañara
Pero no puedo gritar,  no puedo hablar.
                                                           
Vivir bajo la eterna soledad,
Y el desconsuelo del no poder andar.
Aferrado a este suelo.
Atado a este mísero lugar.
Cual alma rebosante de belleza.
Cautiva en mi mente, el sueño de libertad
El parpadeo de moverme solo un poco.
Y paso a paso, poder avanzar.
                                                       
Véame aquí, esta es mi  morada
Esclavizado, a la humilde labor.
De servirle de espanto.
De cuidar los huertos.
De un amo, este es el infierno
Al cual he sido, confinado.
                                                         
Ecos que en un paisaje  desértico.
Serian el alivio o el tormento
Del desesperanzado, que perdió la brújula.
Por el eco podrían escucharle
O podría caer tristemente, en la locura.
                                                                  
¿Pero debería dejar de soñar?
Debería dejar morir mis esperanzas.
Y aceptar mi cruel realidad.
Aceptar únicamente como amiga.
A la infame y vil soledad.
                                                                
Refugiarme en sus brazos podridos.
Y ahora en esta angustia maldita.
De no poder ir más allá.
Autor: Ramón Marcano

Para mi querida amiga.

Para mi querida amiga.

Los pensamientos que hoy turban mi mente.
Se pasean como feroces olas aprisionadas.
Dando tumbos dentro de una conciencia
Infelizmente golpeada.
                                                    
Sentimientos van y vienen.
Dudas y amores.
Calman y atormentan el alma.
La dulce esperanza de lo inconsciente
Aturde mi vida de forma inhumana
                                                      
Cuando todo aparentaba estar bien
Cuando la luz salía en la mañana
Me hiciste entender.
Que se da más cuando se ama
                                                   
Sin haber amado una sola vez.
Me analizaste con sensatez
Me dijiste cosas que nunca espere.
                                                 
Y cuando me hablaste de ti
Fue cuando me di cuenta
Entre tu parentesco con una nuez.
                                            
Me haces reír con facilidad.
Me envuelves con gran misticismo.
Me aprisionas en una celda de conformidad
Y me ofreces cosas que yo no te puedo dar.
                                                        
Al principio me caíste súper mal.
Y te lo dije con gran sinceridad
Pues se me hacía imposible ocultar
Que aborrecí al principio
Tú forma tan básica de pensar
                                                 
Desconozco el momento
En el que te hiciste importante para mí.
Creo que fue el mismo instante
En el que te aborrecí
                                  
Si te suena enredado esto
Pues más difícil es para mí
Fue incomodo saber que intentabas estudiarme
Y averiguar si era un tonto, eso sentí.
                                
Ramón Marcano

No estoy solo

No estoy solo


No estoy solo,
Cuando me acompañan mis sueños
Cuando despierto a tu lado,
Cuando respiro tu aliento.
Cuando recibo tus besos.
Y siento tu cuerpo
                                              
No estoy solo,
Así no estés conmigo.
Y en ese sueño eterno…
Te hayas sumergido…
                                    
Y aunque muchos
 Han de llamarme loco
Por decir que te siento,
Que hablo contigo
                                               
Que estas un poco cambiada,
Más tímida y sumisa.
Que has adelgazado y hasta palidecido,
Locos son ellos que ignoran, que una noche, te exhume
Y te traje conmigo…
Autor: Ramón Marcano

Prostituta

Prostituta

Dulce y ardiente traicionera
Que te bañas en la charca del llanto
Del miserable que te amo.
Tú que prometes, obscena.
Sutil y despiadada fuente de pasión
De viajeros, del infiel
Del joven sediento de placer.
Apiádate de este cliente
Que sin conocerte
Verterá en ti,
Las amarguras,
Que invaden su ser.
Autor: Ramón Marcano

Poema N°15

Poema N°15

En la obscuridad y sumergido en mi delirio
Veo tu rostro aparecerse en la nada
Beso tus suaves labios, que parecen comerme
Siento tus delicadas caricias, tu piel blanca
Cada borde, cada poro, cada marca…
Las beso suavemente, mientras
 Me arropa tu aroma.
                                            
Soy loco si, seguro que estoy demente
Por tenerte y no tenerte.
Por pensarte tanto y creer que te tengo
Por imaginarte tan cerca
Aun estando tan lejos.
                                           
En la invisibilidad, veo en tu cara
Una mirada que dice que me extraña
Siento tus manos, detallo tu alma.
Toco tus piernas, y tu parte mojada.
Respiro tu aliento
                                                         
Adentrado en mi fantasía
Extrañamente te siento.
Y aunque te encuentres muy lejos.
Y no tenga tu consentimiento
Te sigo haciendo mía.


Autor: Ramón Marcano
                                                        

2.3

2.3

Hermosa luna barroca
Que alumbra los tétricos paisajes
Cubre con tu manto rojizo,
Los restos putrefactos y la sangre…
Que esparcidos embellecen el campo,
Dándole esa sutil gracia,
Abriga las desgastadas figuras de yeso,
Que acicalan los aposentos de los olvidados…

Ramón Marcano